martes, 10 de abril de 2007

El verdadero peligro de las drogas.

Hace unas semanas me sorprendió leer en Katarsis que existe una pieza de software llamada I-Doser que es capaz de generar los mismos estados que los que producen ciertas drogas como el cannabis, la cocaína, el peyote o el LSD, mediante la transmisión de ondas binaurales. Mi primera impresión, aparte de querer probarlo, fue pensar en cuánto tardarían en prohibirlo, de ser cierto.


Me explico. Por todos es sabido que la mayoría de las drogas que no son aceptadas socialmente son ilegales en la inmensa mayoría de los países y estados occidentales, con algunas excepciones. Estas prohibiciones están basadas en criterios bastante cuestionables y responden a oscuros objetivos económicos y políticos. El Dr. Strangelove lo explica con claridad a raíz de un artículo aparecido en 20 minutos en el que se deja entrever que las drogas legales pueden ser más perjudiciales que las ilegales. De hecho está demostrado que el alcohol y el tabaco causan más muertos al año que el resto de las drogas.

Es entonces lícito pensar que los gobiernos no se preocupan por nuestra salud a la hora de decidir cuales drogas son legales y cuales ilegales.
Lo que les preocupa es la salud de la sociedad de consumo. Un yonki con la sangre repleta de heroína no suele gastar su dinero en el corte inglés, ni trabajar en una multinacional, ni tener una hipoteca. Sin embargo si sustituimos su dosis diaria de heroína por una de metadona las cosas puede que cambien, aunque el riesgo para su salud sea el mismo. Un chaval de 18 años que se fuma unos porros con unos amigos en un parque todas las tardes al salir de la universidad es una amenaza, la policía lo persigue como a un delicuente. No pasa nada si cambian el cigarro de marihuana por otro de tabaco y mil sustancias añadidas mortalmente tóxicas para nuestro organismo, con un poder adictivo inmesamente superior, y gastan sus euros en las infraestructuras creadas para ellos. La venta de LSD está prohibida, aun cuando no se ha demostrado que produzca ningún perjuicio para la salud del que lo consume siempre que no se abuse extremadamente de las dosis. Lo mismo sucede con otros alucinógenos como la mescalina y la psilocibicina que usan los chamanes en sus viajes iniciáticos desde que tienen memoria.

Lo importante para legalizar una droga parece ser que su actividad psicotrópica sea nula. ¿Por qué? Porque las drogas expanden nuestra mente, nos descubren nuevos horizontes, nuevas formas de pensar y de vivir. Las drogas nos congregan en comunidades independientes, nos invitan a la subversión, oponen nuestra ideología a la del sistema, nos hacen diferentes. A los gobiernos y a las multinacionales que los manejan no les importa que muramos de cancer de pulmón a los 45 años siempre que en ese tiempo hayamos mantenido inamovible nuestro lugar en el engranaje que los sostiene en la cima. No quiero decir que sea necesario consumir una determinada sustancia para caminar a contracorriente, ni que todos los que la consuman lo hagan, pero sí es evidente que es un vehículo importante, a pesar de sus riesgos, para liberarnos de la alienación a la que nos tienen sumidos, y ellos lo saben.

Las drogas son peligrosas. Nunca incitaría a nadie a consumirlas, pero quién desee hacerlo debe asegurarse de tener bien amueblada su azotea, de hacerlo en un entorno adulto, de disociarlas en la mayoría de los casos del ocio nocturno, de evitar las que sean realmente dañinas y con un alto grado de adicción, como el tabaco, la cocaína o la heroína. Es un hecho que en la actualidad son un problema para muchísima gente que ha visto como se desmonoraba su vida y la de sus familias. Es un hecho que las adicciones nunca son buenas. Por ello su consumo, de existir, debe ser responsable y basado en un conocimiento que nuestra sociedad ha convertido en tabú. Las drogas son peligrosas, sí, pero el peligro lo tenemos al alcance de la mano en muchas tareas cotidianas que no por eso se prohiben, que se autoregulan con un poco de sentido común y cautela. Prueba a meterte por la vena un gramo de trankimazin todos los días y espera a ver qué te ocurre.

Las drogas son peligrosas, sí, pero
más para ellos que para nosotros.


13 Comentarios:

lupuscanis dijo...

A Quienes manejan todo el cotarro, sólo les interesa que estemos en las condiciones necesarias para consumir, es como en matrix (para mi solo existe la primera) nos expriemen del mismo modo que lo hacían las máquinas por eso les interesan unas drogas y las admiten y otras no, es más, algunas las fomentan. Un saludo.

Migue Mora on 4/10/2007 6:18 p. m. dijo...

Matrix.. igualito.

noemi on 4/10/2007 9:45 p. m. dijo...

es droga el celular, la televisión, el azúcar, los chocolates, la ropa, el cine, los blogs, otras personas, la adrenalina que da el ejercicio extremo, el trabajo...

definir qué es "droga" es ya de por sí extremadamente difícil. toda situación adictiva actúa como droga por que nos vuelve apegados a ella, imposibilitados de renuncia, etc.

si quitamos ese criterio, no sé cuál otro podría usarse. ¿que distorsiona la reladidad? ¿acaso el cine no lo hace? ¿la tele? ¿la cafeína que cambia nuestro estado de ánimo hacia las cosas?

noemi on 4/10/2007 9:46 p. m. dijo...

y eso si es que alguien nos puede decir qué demonios es "la realidad".

Maxi dijo...

Muy cierto.
Para los que no la hayan visto, les recomiendo ver "Cayo Largo" (Key Largo), la peli de Huston, con Humprey Bogart.
En una escena, Rocco, el mafioso, le dice a uno de sus matones que diga algo, cualquier cosa (porque estaba nervioso), y el tio empieza a decir tratando de sonar convincente: "ya veras rocco, volverá la prohibición. si, volverá la prohibición y todo volvera a ser como antes..." (mas o menos, hace años que la vi...)
Aqui hay una escena de la pelicula:
http://www.youtube.com/watch?v=mWpAY8S7cr0
La prohibición es el nido donde empollan el dinero y el poder.

FidiasNet on 4/10/2007 11:20 p. m. dijo...

El poder se fundamenta en la falta de libertad de los demás. Cuantas más regulaciones y prohibiciones, mayor cuota de poder sobre los demás.

bitdrain on 4/11/2007 9:04 a. m. dijo...

Muy bueno, me ha gustado :D

Pedro D. Herrera on 4/12/2007 9:43 p. m. dijo...

Interesante!Nunca lo había visto del modo en que lo planteas me estas haciendo pensar.En estos días he visto la genial película de Danny Boyle, Trainspotting que trata sobre el tema, si no la has visto...Pues te la recomiendo!

maxi on 4/12/2007 11:10 p. m. dijo...

Una película espectacular que te quita las ganas de probar nada. Pero ahí las drogas son una consecuencia, una válvula de escape para eludir una situación de marginalidad. (empezaba diciendo de sí mismo que no era nadie, solo un irlandes de mierda, o algo asi ¿no?)

Migue Mora on 4/13/2007 9:13 a. m. dijo...

Pedro, la peli la vi hace muchos años por primera vez y es una de esas peliculas que me marcaron nada más verla.

La que sí que no he visto es Cayo Largo, Maxi, no me atraen mucho los clásicos así que habrá que hacer un esfuerzo.

reena on 4/13/2007 9:48 a. m. dijo...

El problema es que la droga es utilizada por gente de mentalidad infantil "porque es guay", y eso es lo que debería cambiarse. Si alguien quiere fumar un porro que lo fume, pero que después no ande por la calle desesperado buscando hachis, sino que mantenga su vida sin que las drogas interfieran en ella.

En algún sitio leí que las adicciones aparecen cuando falta aceptación, autoestima, amistades o afecto. Un adicto a los porros se hará drogadicto cuando vea que nada ni nadie le da la tranquilidad que le da su porrito. Y aquí es donde entra la educación y el "tener la cabeza bien amueblada", como tú lo nombras, aunque también se puede ser adicto a las compras, a Internet o al sexo.

Conclusión? la educación y el sistema de valores en este país apesta.

Sunlight on 11/20/2007 10:23 p. m. dijo...

Este artículo = ¡olé, olé y olé! Me has hablado del alma. Pienso lo mismo: lo que en realidad peor sienta es el alcohol y el tabaco. Pero como eso no abre la mente para experimentar y sentir "nuevas dimensiones", lo cual hace que disminuya la ansiedad de la consumición compulsiva en: tiendas, supermercados, concesionarios, bancos - créditos, ect ect ect..., lo que, como el título dice, es el verdadero peligro de las drogas, pues no le interesa al gobierno.
Un dato interesante: En una macrofiesta con música Trance, por ejemplo donde mayormente se consume éxtasis y menos alcohol, hay mucho menos peleas que en una fiesta en la que solo consumen alcohol en grandes cantidades y se emborrachan hasta no se donde. No es que sea bueno, ninguna droga es buena, pero pienso que prohibirlas no hace que la gente no consuma. Es al revés: en Holanda, por ejemplo, donde algunas drogas están legalizadas, es el país europeo donde menos drogas se consumen. Además hay que saber dónde está el límite y saber llevar una vida normal y responsable. Bueno, a parte de esto: el ser humano siempre está en busqueda de felicidad a través de algo exterior. Pero la felicidad está en el interior. No hace falta comprar nada para ser feliz, ni tomar drogas tampoco. Pero ciertas drogas sí pueden hacer ver y comprender que "la felicidad yace en el interior del ser" y llevar esta sabiduría para siempre dentro de tí, no necesitando tomar drogas nunca más. En muchas tribus se hacían o se hacen rituales en los cuales se consume una droga para experimentar "la iluminación" o "la difuminación con dios". Haciendo esto con mucho cuidado y como un ritual una vez al año, es hasta saludable, el ser humano necesita este tipo de ritual. Pienso yo, y perdona por ser plasta.

migue on 11/21/2007 8:30 a. m. dijo...

Sunlight, para nada plasta. Al contrario, agradezco mucho estos comentarios tan extensos y sentidos.

Bienvenida.

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